La Asociación para la Vida Independiente impulsa el primer centro que aúna domótica, asistencia e investigación para personas co

(Noticiascadadía).- Mutuam y Mutual Médica, mutualidades de previsión social que colaboran desde hace más de 10 años para prestar apoyo a la gente mayor, y comprometidas con la problemática de la dependencia, se han unido para crear la Asociación para la Vida Independiente (AVI). Esta entidad sin ánimo de lucro nace con el objetivo de promover el uso de las ayudas técnicas y las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida de las personas con dependencia y/o discapacitadas.

El Centro de Vida Independiente

El primer gran proyecto en curso, y del que no existe ningún otro referente, es el Centro de Vida Independiente (CVI), un centro totalmente domotizado, configurado como una vivienda digital accesible. El CVI pretende convertirse en el referente catalán de la promoción de la autonomía personal con un amplio abanico de servicios tanto a nivel asistencial como de investigación. El Centro de Vida Independiente, en construcción desde el pasado septiembre, se encuentra ubicado en el Centro Collserola, en el Passeig de la Vall d'Hebron, 159-169 de Barcelona. Su inauguración tendrá lugar a mediados de febrero.

Un Centro Asistencial

En el ámbito de la asistencia, en el CVI se analizarán y evaluarán cuáles son las ayudas técnicas y tecnológicas más adecuadas para cada persona con dependencia y/o con discapacidades La personalización de la asistencia y de las soluciones ofrecidas será el principal factor de éxito del servicio. Por ello, los servicios asistenciales del CVI se basan en una metodología de valoración con tres aspectos claves: un equipo humano multidisciplinar con amplia experiencia, un espacio real accesible donde evaluar la capacidad de la persona de llevar a cabo las actividades de la vida diaria y un sistema de aprendizaje y seguimiento personalizado.

Un Centro de Investigación.

Simultáneamente a la asistencia, el CVI, de manera proactiva y a través de sus relaciones con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y con otras instituciones y empresas colaboradoras, se plantea investigar en el campo de las ayudas técnicas y la inteligencia ambiental, tanto en la integración, adaptación y evaluación de tecnologías ya existentes como en la investigación y el desarrollo de nuevos productos que posteriormente se puedan comercializar.

Espacio de encuentro entre Universidad, Empresas y Usuarios

El laboratorio del CVI, que vehiculará la actividad de investigación del centro, ofrecerá servicios a usuarios con dependencia de terceras personas y a empresas e instituciones. Los usuarios no sólo tendrán la posibilidad de probar ayudas técnicas y evaluar el uso de los productos que las empresas pongan a disposición del centro, sino que también podrán proponer mejoras y/o creación de nuevas ayudas técnicas o productos que aumenten su autonomía. Una vez desarrollados, estos productos se podrán ofrecer empresas colaboradoras del centro para su comercialización. Esta bidireccionalidad de relaciones, se establecerá también, y de forma especialmente significativa, con la UPC a través de la Cátedra de Accesibilidad, Arquitectura, Diseño y Tecnología para todos, que promueve y coordina proyectos relacionados con el acceso universal de todas las personas, independientemente de su capacidad, a todo tipo de entornos arquitectónicos, tecnológicos o de conocimiento, dentro y fuera de la Universidad.

El CVI nace con la voluntad de interrelacionarse y cooperar con otros centros de referencia en domótica y tecnología adaptada y laboratorios similares del resto del Estado.

Un colectivo que las empresas tecnológicas deben tener en cuenta,

La evolución demográfica de nuestro país en los últimos años muestra un incremento sustancial del número de personas mayores, lo cual comporta también un aumento importante de personas dependientes. En Cataluña, este colectivo alcanza las 322.000 personas, de las cuales 210.000 son mayores de 65 años. Por otra parte, el número de personas discapacitadas, llega a las 357.000.

El uso de una tecnología de asistencia avanzada por parte de profesionales sanitarios, en combinación con expertos en tecnología, puede producir grandes resultados para este colectivo de personas dependientes, que pueden ver mejorada su autonomía personal y su calidad de vida y pueden permitirles permanecer en su domicilio con las adaptaciones necesarias.

Por otro lado, para las empresas tecnológicas, el desarrollo de productos avanzados destinado a las personas dependientes supone ampliar su mercado. Las demandas de los usuarios, una vez investigadas y desarrolladas, pueden ser ampliamente comercializadas por las empresas.

La interacción de ambos factores permite además reducir el gasto social que conlleva la atención a las personas dependientes.

Powered by Drupal & garciamila.net